Redención Ep. 4: Va cogiendo forma

¿Puede correr considerarse una forma de arte? Aunque no lo parezca, el acto de correr ha evolucionado a lo largo del tiempo. Ha pasado de ser pura supervivencia (aunque para muchas personas es lo que representa todavía hoy en día). La respuesta por ello, puede variar según el corredor que cuente la historia. En ocasiones, uno se siente dentro del "mundillo" aún siendo un completo forastero, "uno más", un nadie. Y entonces ¿por qué corremos? Porque está dentro de nosotros. Es una forma más de expresión. 

Esta preparación especial del maratón de Barcelona, este blog, y todo lo que lo rodea, está siendo, y quiero que sea, un camino. Una salida y a la vez una entrada. Eso significa un cambio, en mí. Es lo que creo que, quiero, canalizar(me) al correr. No ser, pero acabar siendo. Para sentirme más a gusto conmigo mismo, en mi piel, en mi persona. Cuando corres no hay problemas, no hay mayores preocupaciones. (Entiéndase, una lesión no es un problema grave en la vida). Hay una mezcla entre dolor, sí, pero una mecha interna que te agarra y te impulsa. Creo que esa cosa que nos atrapa, en ocasiones nos obsesiona, pero nos permite mantenernos aquí, firmes. Nos lleva a un estado de esfuerzo superior al del resto del día, y diría que es lo que nos permite ver "ese día" con perspectiva. Asemejaría el esfuerzo con una vista de pájaro de todas las demás situaciones.

Y ahí es donde correr se asemeja al arte. En la contradicción. De uno mismo. En el sentido de que ambas evocan emociones, y son por ello formas de expresión. 

Cuando los pensamientos se van disolviendo con cada bocanada de aire, cuando la inquietud se condensa en gotas de sudor, en ese momento se abre una ventana a la claridad. Ahí encuentro, y creo que no seré el único, (encontramos) un punto dulce para la creatividad. Los entrenamientos, el ejercicio por ello, forma parte de mi calendario habitual. Y no me concibo sin ello. Entre jornadas de trabajo, obligaciones y preocupaciones. La palanca que deja entrar a la claridad, dando soluciones a cuestiones y problemas del trabajo, del día a día, o a mis problemas propios. Es una forma de condensar y generar equilibrio. 

Durante el transcurso del ejercicio, la carrera a pie, a lo largo de los kilómetros durante una salida, tiene una gran capacidad de ralentización, de relativización. Es una forma de meditación, podría decirse. Pero a su vez te enseña la importancia de la disciplina y tener que hacerlo, del estar ahí. Hay ocasiones, no pocas, en las que no tienes ganas de hacerlo hasta que ya estás inmerso en la propia actividad. Estos son los días que valen la pena. Es una buena manera de resetearnos la actitud.

Mi propia realidad gira alrededor de las dos o tres vidas que quiero vivir a la vez: un trabajo a tiempo completo, y la persecución de objetivos deportivos y personales, inquietudes artísticas, culturales... que a veces pienso no pueden ir de la mano. Que le den, ¿Cómo que no? Lo cuadriculado de mi persona hace que me lo cuestione a diario. ¿Hacia donde me dirijo? En esta encrucijada, correr me permite un espacio para pintar mi propia historia, salir de mi cuadrícula. Me quita presión, y me ayuda a dibujar mapas no estipulados.  La presencia de serlo, de querer serlo es en sí el inicio del camino en ese mapa.

Y posiblemente, esa sea también la razón por la cual escribo. Aquí aúno distintos mundos en el mío propio. Y es que no hay reglas, no hay leyes para escribir(me).

Y así, todo es una carrera. Fijaos la cantidad de acepciones de la palabra, obviando la del mero correr o deporte:

  1. Camino o curso que se sigue en las acciones.
  2. Transcurso de la vida humana.
  3. Caminomedio o modo de hacer algo.

En las que me conciernen deportivamente hablando, la carrera siempre presentan cierto grado de competición, ya sea con uno mismo, o con "rivales". El objetivo final no es el acto de correr, si no que es un medio para el descubrimiento. El medio en este caso justifica el fin.

Y  con este fin, vamos a ver esos medios. Llegan  2 semanas de carga, sin carreras, para poder entrenar, asimilar el trabajo hecho hasta la fecha e ir viendo progreso. Tengo que decir, que la primera de estas dos semanas, los ritmos rápidos no terminaban de salir, o si salían, la sensación no era buena, parecía un esfuerzo demasiado alto para el ritmo establecido previamente. Un entrenamiento en la pista, 3000+2x2000+3x1000. Los ritmos no salieron. Primero pensé que ya está, no volvería a los ritmos que quiero. Pero espero que el tiempo lo desmienta. En esta semana noté más fatiga de la habitual, por lo que y aunque entre semana las horas de sueño siempre parecen pocas, el fin de semana pude darme tiempo. Y así entrar en una semana nueva, con otro cuerpo. Y otra mente. Esta semana sí, desde el jueves en adelante empiezo a sentir lo que notaba en la preparación previa. Correr por inercia. Y me encanta. Quiero decir, llueve, hace frío, está oscuro, y no has dormido lo que querías; cuesta salir. Pero en el minuto 10, parece que la película cambia y el cuerpo entra en una inercia. Podría pasarme horas. Empiezo a sentir la cadencia, mi cuerpo en el asfalto, zancada a zancada. Espero que no se me vaya hasta dentro de unas cuantas semanas. 
Para poder acumular 100 MILLAS!, un sueño cumplido: 6 días de carrera a pie, uno de descanso. Por lo que cada día +20km. Dobles sesiones o largas sesiones, o ambas. 
El día clave, miércoles: 9x1000 por la mañana + 8x400 y 6x200 por la tarde. Estoy intentando completar un día a la semana aproximadamente de más de 35km. 
Y así, el domingo, despierto con 132kms en las piernas, y delante del día duro de la semana, nervioso; pero sé que si paso esto, la confianza puede incrementar de forma exponencial. 7x2100m. Y sí, son 2100m. Los 100m extra, por si las moscas. Y acabo el entreno con una de las mejores sensaciones de hace tiempo. 

Semana 5-11 enero:

  • 150km carrera a pie (+1700m)
  • 2:20h gimnasio
  • 16km paseo
Semana 12-18 enero:
  • 160km carrera a pie (+2000m)
  • 2h gimnasio
  • 11km paseo
A partir de ahora, 10k Idiazabal, para darle chicha al cuerpo. Y de ahí en adelante, ritmo maratón. Veremos qué tal el ritmo de la media maratón, espero mejorar la del año pasado, aunque será difícil, pero creo que confiar en ello será imprescindible. Las carreras previas dicen que sí, por lo que "mens sana".

 El verdadero delirio sería pensar que todo está bien, que las cosas tienen sentido, que existe un plan, que alguien está al mando. La confusión es la experiencia directa de vivir en un mundo caótico. Tal vez lo que nos pasa no necesita ser curado, si no reconocido. La confusión no es el enemigo, es el mapa. Correr me permite entrar en un estado de ensueño, un estado silencioso de consciencia.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Vuelve una cierta calma, vuelta a la carga

Últimos coletazos aprovechando la inercia

Kross Etxauri y Media Maratón de Bera