El día D: maratón Barcelona 2026
Leer a los filósofos estoicos antiguos es uno de los mejores analgésicos que puede haber. Como una medicación, no quitan las causas del dolor, pero ayudan a soportarlo. Más bien a enfrentarlo. El dolor, el miedo, creo que uno va acompañado de la mano del otro. Y es que, los estoicos no prometen la felicidad; pero ofrecen consejos para no vivir y morir como "nada". Explican con minuciosa crueldad que hay cosas que controlas y cosas que no, y que hay que aceptar que eres tú quien se tiene que adaptar al mundo, y no el mundo a ti. Eres tú, no el resto. Son tus actos, no las consecuencias de los actos ajenos. El estoicismo te prepara para el paisaje hostil, para poder decidir como un francotirador, sabiendo a qué hay que disparar y a qué no. Leerlos te reconcilia con la idea de que perder cosas no es una tragedia personal, sino una norma universal. Es una regla. Y es que, tras 15 semanas de preparación, lo último que quería, era cagarla. Me encontraba muy bien, confiado, pero e...