Objetivo cumplido, ¿ahora qué?
La palabra perder viene, como siempre del latín. Perdere venía de "per", del todo, y "dar", dar; dar del todo. Quedarse sin eso. Quedarse sin nada. Mi pregunta es, si lo das todo, ¿acaso has perdido? En ocasiones puedes incluso haber ganado. Darle un valor cuantitativo a cada acto, ver si obtenemos más que lo que damos y así de seguido. Ganar o perder. No hay más opciones, y sobre todo no hay ninguna duda: a diferencia de la realidad, donde eso nunca queda claro, en el deporte todos sabemos quien gana y quien pierde. Es la ilusión que nunca conseguimos en la vida. Precisamente en esa oscuridad debemos extraer esperanza, eso sí que no se debe perder. No debemos perder la posibilidad de otro mundo. En cualquier caso, nos pasamos la vida perdiendo. Perdemos tanto que al final podemos incluso creer que alguna vez tuvimos algo. Para eso sirve, quizás esta idea de que siempre perdemos. Hasta que terminamos de aceptar que uno puede perder tanto más que lo que tiene. Eso ...