Ep.5 Redención: semanas clave
Desde que me propuse dedicarme a las cosas que me gustaban, viví en un mar de dudas. Aunque me sentía bien, seguía siendo extraño, impostor de mí mismo. Pero he decidido no renunciar. Cualquier noción de calma cuenta hoy con enemigos. Con nuestros enemigos. Primero cedemos a la memoria, luego a la concentración y al final cedemos a la curiosidad y al deseo. Decía Schopenhauer que no hay peor tortura que el ruido para el intelecto. Todo lo que quitamos al silencio es terreno que dejamos libre para lo peor de nosotros mismos. Junto a la culpa y la vergüenza suele coexistir la ambivalencia emocional. Podemos pasar entre emociones fuertes de amor o alegría que se experimentan en forma de profunda tristeza. Tiene que ver con todas esas preguntas que no nos somos capaces de responder. Con las dudas y los " y si..." o con la simple dificultad de encontrar una explicación racional a algo que igual no la tiene. ¿Esto como se afronta? siempre con imperfección y haciéndolo lo mej...